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domingo, 5 de octubre de 2025

Leyes feministas, política y economía en España (1976-2025)

 Esta comunicación fue presentada en el pasado IX Congreso de Economía Feminista, celebrado en la Universidad Pablo de Olavide (Sevilla) del 2 al 4 de octubre de 2025, cuyo tema articulador giraba en torno a “Las economías feministas ante el capitaloceno: análisis y alternativas”.


El trabajo que sigue parte de una pregunta: por qué se produjo el avance de las leyes feministas en España durante los últimos cincuenta años. Para cuya respuesta me apoyé en la Crítica de la Economía Política, es decir entiendo las leyes como una expresión de la lucha de clases, que a su vez constituye la forma histórica en que se desarrolla la acumulación de capital.

En otro lugar (al principio del blog) todo esto está más literaturizada, deteniéndome en qué leyes son aprobadas por tal o cual parlamento del subperíodo gubernamental, bajo qué presiones sociales y feministas, y en qué contexto económico, sobre todo nacional, pero también comunitario y mundial. Para reducir la exposición, opté por una síntesis más cuantitativa y estadística. 


Método o procedimiento

De modo que los aspectos económicos y políticos, que acompañan la legislación feminista, quedaron condensados en indicadores. Procedí de la siguiente manera para poner de relieve estas relaciones.

- Por un lado, separamos la acumulación capitalista en las etapas de los ciclos económicos contenidos en ella; así nos surgen 6 períodos que serían la crisis industrial (1976-1984), la expansión socio-liberal (1984-1991), la crisis monetaria (1992-1994), la expansión del ladrillo (1995-2007), la gran recesión (2008-2014) y la expansión actual (2015-2025). A modo de autocrítica los nombres de los períodos económicos no están muy elaborados, y no introduje la crisis de la Covid (2020).

- Dentro de cada etapa del ciclo económico distinguimos subperíodos según el partido en el gobierno, en el cuadro adjunto se pueden observar los distintos subperíodos gubernamentales que van caracterizados por el partido o coalición de partidos gobernantes. En la exposición añadí la ideología, pero aquí lo entendí innecesario.

- Por último, indico el número de leyes feministas promulgadas en cada subperíodo; conviene aclarar, ya que fue una de las preguntas que hizo el público, que por leyes feministas me refiero a las que atienden a problemáticas femeninas, plantean derechos de las mujeres y apuntan hacia la igualdad de género. No entré en la discusión de si verdaderamente son feministas las 31 leyes a las que me refiero, que están tomadas de la documentación histórica.


Ciclo económico e ideología gobernante

El cuadro siguiente, que fue bien recibido durante la exposición, expresa la síntesis de la información mencionada.


CUADRO – RESUMEN

Período económico

Ciclo económico

Período de gobierno

Partido gobernante

Leyes Feministas

1976-1984

Crisis industrial

1976-1982

UCD

6

1982-1984

PSOE

2

1985-1991

Expansión socioliberal

1985-1991

PSOE

3

1992-1993

Crisis monetaria

1992-1993

PSOE

0

1994-2007

Expansión del ladrillo

1994-1996

PSOE

0

1996-2004

PP

2

2004-2007

PSOE

4

2008-2014

Gran recesión

2008-2011

PSOE

1

2011-2014

PP

1

2015-2025

Expansión actual

2014-2018

PP

0

2018-2019

PSOE

1

2019-2023

UP-PSOE

9

2023-2025

S-PSOE

2


Destaco dos resultados principales de este cuadro.

La primera es que, en general, los gobiernos de izquierda frente a los de derecha  son los que más leyes feministas impulsan (22 a 9). Sin embargo, esta relación no es inmediata ni mecánica. Por un lado, la izquierda, a veces, no impulsa leyes feministas; por otro lado, en ocasiones, la derecha impulsa este tipo de leyes.

La segunda es el carácter procíclico de la legislación feminista: es decir, cuando hay expansiones se promulgan muchas leyes, mientras que cuando hay crisis se aprueban pocas o ninguna (21 a 10). De nuevo, la relación ha de verse de manera dialéctica advirtiendo la presencia de mediaciones: en determinadas expansiones no se aprueban leyes, y en alguna crisis sí.


Mercado laboral

Una mezcla de los dos aspectos (ideología del partido gobernante y etapa del ciclo económico) permite explicar bastante mejor los vaivenes, la manera en que aparece, del ascenso feminista de la legislación. Pero, aún así no era completo.

Además, seguía pendiente la cuestión de fondo: explicar, más allá de la forma, el contenido del progreso feminista de la legislación; en este caso, su tendencia ascendente. 

La respuesta que encontré está en el mercado laboral donde se refleja el paralelismo entre el empleo femenino y la legislación feminista. La gráfica de abajo muestra la evolución de la población activa y ocupada, en miles, de las mujeres en España durante estos últimos cincuenta años. Ahí se observa el ascenso continuo e ininterrumpido de la incorporación masiva de la mujer española al mercado laboral.




Conclusión y apertura

El avance legislativo del feminismo en España durante el período 1976-2025 responde a la necesidad del capital de ampliar la base sobre la que extrae la plusvalía, la incorporación masiva de la fuerza de trabajo femenina. Ahora bien esta necesidad se realiza a través de la contratación laboral, la negociación colectiva, la sindicación, la movilización social y feminista, la inclusión del feminismo en las agendas y programas partidarios, las elecciones legislativas, el debate parlamentario y el impulso gubernamental, que adopta finalmente la forma de ley feminista, o sea la lucha de clases.

Otra cuestión es explicarse por qué el capital español necesitó durante este período esta incorporación masiva de la mujer al mercado laboral (ampliación numérica de la fuerza de trabajo, características específicas, crear más población obrera sobrante,…). No obstante una de las cuestiones que se planteó es el papel del deseo de las mujeres de trabajar fuera del hogar. Sin negarlo, esto nos abre otra cuestión: de donde surge esa voluntad. De manera breve: la realización de la voluntad de trabajar tiene como presupuesto su capacidad de trabajo, su ser fuerza de trabajo en potencia, o sea ser clase obrera latente, formar parte de la relación de capital y de su movimiento, la acumulación de capital. 

Por último, planteé una cuestión, que invita a continuar la investigación. A la luz de lo dicho, cómo explicarnos el cuestionamiento actual de los derechos feministas: un momento de corrección tras el progreso experimentado; o, por el contrario, asistimos a una nueva etapa caracterizada por un cambio en la necesidad del capital respecto de la fuerza de trabajo femenina primando más el fraccionamiento de la clase obrera a través de exacerbar el enfrentamiento entre su porción masculina y la femenina.

En mi opinión, la historia de las leyes feministas españolas de los últimos cincuenta años nos muestra que su avance traduce necesidades económicas cuya realización concreta es dialéctica, teniendo a la lucha de clases como protagonista. El desafío es imbricarse en la necesaria radical transformación social, que será feminista o no será.

domingo, 9 de marzo de 2025

Union Europea, quo vadis?

 



(Puede consultarse en https://www.caixabankresearch.com/es/economia-y-mercados/analisis-coyuntura/coyuntura-geopolitica )

Actualmente, la acumulación mundial de capital, basada en la reconfiguración de la división internacional del trabajo que descansa a su vez en los cambios en el proceso de producción (desarrollo capitalista de las fuerzas productivas), adopta la forma de un recrudecimiento de la lucha competitiva entre bloques geopolíticos. Entre estos bloques unos están en ascenso, caso de China y Rusia, mientras otros están en declive como USA y la Unión Europea (UE, en adelante).

El debilitamiento del capital europeo, cuya expresión inmediata es el estancamiento económico (véase el gráfico), se viene poniendo de manifiesto en la pérdida de competitividad en el mercado mundial, en la reducción del peso económico, en el retroceso en las zonas de influencia (África, Asia, Latinoamérica). Puede, incluso, rastrearse en las diversas crisis globales y locales padecidas por la sociedad europea, así como en la respuesta institucional a cada crisis: crisis financiera de 2008 (salvamento a la banca y austeridad social), crisis de los acuerdos de Minsk de 2014 (distanciamiento de Rusia y realineamiento con USA), crisis de la covid de 2020 (fondos Next Generation EU), luego la confrontación directa con Rusia a través de la OTAN en la guerra de Ucrania (renuncia a la energía barata rusa) y, más recientemente, en el abandono (o traición) de Trump o la crisis armamentística. Un apunte exterior: la actitud de la nueva administración USA pretende lo mismo que la anterior, pero parte de una cierta autocrítica, de ahí el MAGA (hacer América grande de nuevo, porque no lo es) y ello a cualquier precio, incluso sacrificar a sus “aliados”, o sea explotarlos aún más; de ahí el First America (primero America).


Sin entrar a considerar por qué el capital de la UE tiene este recorrido aparentemente errático y a veces suicida, la respuesta que los líderes europeos, representantes políticos del capital total de la Unión Europea, ante la crisis de la defensa europea es la carrera armamentística a través de un plan (Rearme UE) de 0,8 billones de euros.


Este sobreesfuerzo militar no es solo la manera inmediata de abordar el déficit en defensa, ni si quiera es solamente la respuesta a una supuesta amenaza rusa. Tres años ha empleado Rusia para conquistar un cuarto de Ucrania, cuánto tiempo tardaría en llegar a Alemania. Por no hablar de que un conflicto con Rusia pondría al mundo al borde del “game over” (final de juego) nuclear.


Este plan militarista europeo es algo más. Es la forma de garantizar las mejores condiciones para la apropiación del plusvalor mundial al capital europeo en su competencia con el resto de capitales. A través del poder militar y de la disuasión que lo acompaña es como la actual Unión Europea puede ofrecer a las empresas europeas el acceso a recursos estratégicos, tecnologías más avanzadas, rutas de transporte más baratas o mercados más lucrativos.


Además, el esfuerzo bélico puede reactivar la economía y permitir adquirir tecnologías que mejoren la productividad, y con ella la competitividad de las mercancías y la explotación (aumento de la tasa de plusvalor) de la fuerza de trabajo europea.


Sin embargo, este esfuerzo bélico implicará serios sacrificios a las sociedades europeas: más impuestos, más inflación y menos gasto público social (servicios públicos y prestaciones públicas). Esto significará un mayor empobrecimiento de la población y creará condiciones para la resistencia popular y la agudización de la lucha de clases. Por ello, es necesario convencer a la sociedad europea de la necesidad primerísima de este sacrificio social consecuencia del rearme bélico al servicio del capital europeo. Extender el miedo al oso ruso y esgrimir el abandono del águila americano, forman parte del discurso necesario.


Es más, una condición del fin que persigue el capital europeo a nivel mundial es aumentar la explotación a nivel local, lo que significa, además de los recortes sociales comentados, retrocesos laborales y deflación salarial. Esto supondrá empeorar las condiciones de vida y de trabajo de una buena parte de la clase obrera europea. Ante cualquier intento de sobreponerse, generalmente a través de sus organizaciones sindicales, serán reprimidas. Así, es probable que el militarismo hacia el exterior se acompañe de una intensificación de la represión en el interior. 


Ahora bien, qué forma política es la que mejor puede acompañar la represión interna y el expansionismo externo, para facilitar la valorización y ampliación del capital. Hasta ahora, la forma política idónea que ha encontrado el capital europeo ha sido la gran coalición. Pero, desde hace años, lleva entrenando a la ultraderecha; la ha tenido sentada en el banquillo a la espera de que las “élites” tecnócratas y abobaliconadas (ja) muestren su incapacidad; recientemente las han sacado a calentar y algunos elementos han salido al terreno de juego. Se trata del fascismo, la ultraderecha, la derecha extrema, llamadla como queráis. Es el suplente político para el capital, en el actual contexto, si la situación se vuelve ingobernable. 


Concluyamos. Ciertamente estamos ante un momento zeintenwende o punto de inflexión, lo cual es visto por algunos como un interregno (cuando lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no termina de nacer). Sin embargo, tras la voluptuosidad de las formas, emerge en la realidad capitalista el mismo contenido. Este plan militarista y el frenesí belicista que el consejo de administración del capital europeo pretende, para reafirmarse competitivamente en el ámbito de la acumulación mundial de capital, tiene un reverso interior que es aumentar la represión para garantizar los sacrificios sociales y la explotación redoblada de la clase obrera europea. No hace falta decir qué proyectos políticos son los más adecuados para estos fines.

martes, 24 de diciembre de 2024

Honda + Nissan, y la centralización del capital

Una de las acusaciones más frecuentes hacia las ideas de Marx es la falta de actualidad, sin embargo las secciones económicas de los diarios con sus frecuentes reseñas sobre fusiones y adquisiciones empresariales se empeñan en desmentirlo.

En este sentido, el último anuncio ha sido la fusión de Honda y Nissan (y posiblemente Mitsubishi) para 2025. La nueva empresa sería la tercera del mundo en producción con 3,65 millones de unidades, solo por detrás de Wolkswagen (4,34) y Toyota (5,16). Además, Nissan que atraviesa una mala situación tras despedir a más de 9000 personas (en 2021 cerró su planta de Barcelona) con progresiva reducción de beneficios, acepta que Honda ponga a la mayoría de los dirigentes. Uno de los argumentos de este movimiento empresarial es la competencia de la industria automotriz china, mejor posicionada en el vehículo eléctrico que se espera sea dominante en los próximos años.

Se reúnen aquí varios de los elementos que contempla Marx en su investigación sobre la acumulación del capital (capitulo 23 de su obra El Capital): mercado mundial, lucha y competencia entre capitalistas, centralización del capital (fusión), aumento de tamaño de las unidades capitalistas de producción, cambio de tecnología. Veamos a grandes rasgos como se relacionan.

La acumulación de capital, esto es el incremento de capital, bajo la forma de la reunión de distintos capitales (como el caso anterior de Honda y Nissan) que forman un nuevo capital individual, le otorga a éste nuevas potencias.

Por un lado, al ser un capital mayor aprovecha en mayor medida la elasticidad de la fuerza de trabajo (prolongaciones de jornada, aumentos en la intensidad del trabajo, recurso a formas de fuerza laboral más simple, por ejemplo) así como obtiene  mayores ahorros por el uso de más cantidad de medios de producción. Ambos aspectos redundan en una mayor productividad y reducción de costes derivados del mayor tamaño del nuevo capital.

Por otro lado, si el capital centralizado opera con un cambio en la relación entre los medios de producción y la fuerza de trabajo, de modo que el proceso de producción resultante sea más productivo, se acentuará el descenso del coste de producción.

Así, el nuevo capital incrementado resultante de la unión de capitales ya existentes, la expropiación de los capitalistas entre sí que dirá Marx, redundará en una mayor productividad y en una rebaja del coste de producir las mercancías. Esto será la base de la rebaja del precio y de la consecuente ampliación del mercado. Resultando de ambos fenómenos el aumento de beneficios del capital centralizado. 

Simultáneamente se intensifica la lucha entre capitales que se libra en el mercado, resultando que algunos competidores perderán compradores y sufrirán el retroceso del beneficio (caso de Nissan más arriba).

Marx concluirá que, por regla general y como una ley inexorable, los capitales menores son desplazados hacia otras esferas y si no lo hacen, insistiendo en competir con los grandes, terminan arruinados o en manos de los grandes (léase el caso de Nissan).

domingo, 14 de abril de 2024

Apuntes sobre La II República española y el capital

La II Republica española y el capital (apuntes)

Capital y república


El papel histórico de la II Republica, qué pinta o deja de pintar la II República en el desarrollo capitalista español.

Contexto internacional  de la II Republica (IIR), la IIR y la acumulación mundial de capital.

Las condiciones materiales que hicieron posible  a IIR, qué determinación fue la principal.

Significado actual de la IIR.

El 14 de abril, día de la proclamación de la IIR en España. 

La economía política de la IIR, ¿qué condiciones económicas hicieron posible la IIR?


Soler Montagud, Alberto. La II república: fracaso o proyecto interrumpido

La España de los años 30: rural y urbana.

Elecciones en abril que ganan los partidos repúblicanos.

Las reacciones de los distintos medios de comunicación según su ideología.

Las clases poderosas, particularmente la monarquia, se inquietan, toman miedo. El rey se va.

El 14/04/1931 se instaura la II Republica española. Se ponen en marcha diversos proyectos progresistas e igualitarios.

En 1933 elecciones que gana la derecha. Se frenan los proyectos progresistas.

Nuevas elecciones en 1936, donde los socialistas se alian con los republicanos.

Ante el temor de que ganen, algunos militares, apoyados por capitalistas, dan un golpe militar, se insubordinan, lo cual desencadena la Guerra Civil Española, que dividirá al mundo en dos según apoyen a un bando o a otro.



YO, 12/04/2024

Materialismo. La economía como determinante de la política y la ideología. Fijarse en las condicioens materiales que dieron lugar a los fenomenos políticos e ideológicos.

Aspectos de la economía: relaciones sociales de producción, fuerzas productivas, rural vs urbano, población, relaciones internacionales, 

Aspectos juridicos, politicos: parlamento, gobierno, leyes, partidos, alianzas, clases, medios de comunicación, 


Es frecuente presentar a la IIR como resultado de la lucha de clases, en la que la fuerza de las clases en conflicto depende del apoyo exterior (internacional) e interior.

En la presente articulo pretendemos ilustrar algunas tesis que el marxismo ha venido defendiendo, aplicaremos dicho planteamiento al caso concreto de la IIR.

El primero, de carácter materialista, es que la estructur economica (base) determina la superestructura ( juridica, política e ideologica).

La segunda que la lucha de clases es la forma de la acumulación de capital.

Las fuerzas productivas y las relaciones de producción.

El avance, o desarrollo del capital, de manera contradictoria (lucha de clases). Ciclo económico (expansion y crisis).

Las tendencias del desarrollo del capital: aumento de capacidad productiva, aumento de la tasa de plusvalor, la plusvalía relativa, el descenso del valor de la fuerza de trabajo, expansion de la mercancía y del valor, desarrollo del estado, 

¿Por qué surge la IIR? ¿Por qué se termina la IIR?

¿Qué necesidad del capital expresa la IIR?


JIC

proceso nacional del proceso de acumulación de capital

la forma concreta política e ideológica general

las formas que adopta la acumulación de capital en España

desarrollo de las fuerzas productivas

abaratamiento de la fuerza de trabajo

especificidades de la Argentina: la renta de la tierra, la deuda externa, concentración y centralizacion del capital, la venta de la fuerza de trabajo por debajo de su valor, 


La IIR aparece como un complejo de formas concretas. La forma real concreta, frc.

Tomamos una forma real concreta, frc.

Vemos que tiene una potencia a realizar, que la frc es susceptible de ser transformada (para dirigir su cambio necesitamos conocerla, conocer sus determinaciones).

Nos preguntamos por su necesidad, por la necesidad de la frc; la frc se nos presenta como una potencia a realizar cuya necesidad no se reduce a sí misma.

Procedemos al análisis de la frc.

Separamos la potencia realizada, actualizada, forma; de la potencia a realizar, potencia, contenido. Buscamos la necesidad de la potencia a realizar a través de la potencia realizada.

La IIR en la evolucion de las formas de estado y de gobierno: dictadura de Primo de Rivera-segunda república-dictadura de Franco; la IIR como desarrollo de la lucha de clases, agudizacion que termina en la Guerra Civil.

La IIR es el intermedio entre dos dictaduras fascistas que implica formas brutales de opresion de la clase obrera; la necesidad que determina a la frc está realizada en la forma (acto); la necesidad que determina a la frc se presenta como potencia a realizar.


JIC. La especificidad de la acumulación de capital en la Argentina desde la crisis de los 30 al fin de la II Guerra Mundial

Crisis de superproducción general toma la forma concreta en la caída de los precios agrarios en el mercado mundial, lo que reduce la renta diferencial de la tierra, lo que expulsa a algunos capitales agrarios que tienen menor capacidad productiva. Se contrae la producción y su apropiación del Estado y otros sectores (deben desaparecer las formas concretas de esta apropiación) cuya base es la sobrevaluación de la moneda, entonces se devalua, pero como se mantiene el impuesto a la importacion. Los precios internos de la generalidad de las mercancías importadas se sitúan por encima del precio de producción. La crisis de superproducción general toma la forma de extensión del capital industrial a más esferas con el límite del mercado interno. Dado su escaso tamaño.



YO, 12/04/2024. Las tesis que exponemos son:

La economía determina a la política y a la ideología.

La economía española del período republicano, esto es el proceso nacional de acumulación española de capital, como forma de la acumulación mundial de capital (contenido).

La IIR, o el estado español del periodo republicano, como la forma política del proceso nacional de acumulación española de capital.


Comin, F. La Gran Depresión y la IIR

La Gran Depresion que comenzó en USA en 1929 se transmitió a otras economías.

A España le afectó menos.

La adversa coyuntura internacional intensificó la desaceleración económica presente en 1928.

La crisis económica desencadenó inestabilidad social y política.

Los problemas económicos contribuyeron a la caída de la dictadura de Primo de Rivera (1923-1929), la dictablanda y la monarquía, y con ello al adevenimiento de la IIR.

La inestabilidad social y política fue generalizada en Europa.

El contagio internacional influyó decisiviamente en la recesion economica europea y española.

La economía española, además, influida por sus caracteristicas propias: atraso y su debilidad política.

En la interpretación tradicional: niega el contagio de la crisis internacional achacando la situacion economica a los errores de los políticos, particularmente los republicanos.

Los estudios recientes lo desmienten:

- en España la crisis fue más corta y moderada: disminuyo inversion desde 1928; aumento de huelgas en 1930 por reduccion de represión;

- aumento de gasto público en obras publicas, para compensar la caída de la inversion privada (se inició en la dictablanda);


Arias Moreira, XC. La política economica (1926-1931)

Semejanzas entre la política economica de la dictadura y del primer bienio de la IIR: igual jerarquia de objetivos así como comparten la contradiccion entre objetivos declarados y algunos instrumentos; poco rigor y paradoja de que el fracaso en algunas politicas terminara generando efectos positivos; exagerada preocupacion por el tipo de cambio. Entre las diferencias: coyuntura internacional; modelo de crecimiento (intervencion publica); politicas estructurales.

Contexto internacional

De 1925 a 1929, prosperidad económica mundial: expansion de la producción y de la renta, comercio internacional. Período intermedio entre dos fases del capitalismo; entre dos guerras mundiales;


Yo, 12/04/2024.

Las investigaciones recientes sobre la historia contemporanea de España así como el impulso en la puesta a punto de las estadísticas históricas, están permtiendo una revisión de la interpretacion de lo acontecido en esta época.

Particularmente, los científicos sociales, incluyendo a los historiadores, están avanzando conclusiones que cuestionan la vision tradicional.

La historiografía tradicional venía atribuyendo la caída de la IIR, la Guerra Civil y la dictadura franquista a los errores de los políticos republicanos.

No es el momento, ni estoy en condiciones, para desarrollar estos apartados.

Ahora bien, en la medida que algunos de estos descubrimientos ratifican los planteamietos de la Crítica de la Economía Política, no quería dejar pasar la oportunidad de reseñarlos y contribuir a lo que podría ser una linea de investigación.

Esto puede tener interés, más allá del conocimiento contemplativo, aprender de la práctica de la lucha de clases que acompañó a este período en el que la clase obrera se debatió, en términos históricos, entre la socialización 


 


viernes, 5 de abril de 2024

Inmigración y capital en España

 (Pedro Andrés González Ruiz)

Los recientes acontecimientos racistas y antirracistas en el fútbol, así como anteriormente la publicación de datos sobre la demografía española, han traído el asunto de la inmigración al primer plano, cuestión que el pasado 21 de marzo (Día Internacional contra el Racismo y la Xenofobia) no consiguió.

Por nuestra parte, pretendemos hacer una aportación a este necesario debate con un enfoque acreedor de la crítica de la economía política, que descansa en indagar la materialidad (base económica) tras los fenómenos políticos e ideológicos (superestructura)1.

Antes que nada, aclarar que el fenómeno inmigratorio es complejo, como la realidad misma, y que nos ceñiremos en su tratamiento a: las migraciones transnacionales (sin entrar en la cantidad de países de origen, sus peculiaridades, etc), dejando a un lado las interiores; al aspecto de la recepción sin entrar en la salida (múltiples causas por las que las personas se deciden a abandonar su hogar) y traslado (variedad de métodos usados para ello y todo lo que conlleva); nos referiremos al caso español en las últimas dos décadas (sin indagar en la historia de migraciones hispánicas que nos podrían llevar a los celtíberos). Tampoco haremos una disección del colectivo inmigrante, ni por clases donde el 85 por ciento es asalariado y el resto propietario de medios de producción según el informe del ministerio2, ni por sexos o nacionalidades. Así como no entraremos en la diversidad de formas de integración ciudadana que han de afrontar las personas inmigrantes en España desde los permisos de estancia, trabajo, residencia, doble nacionalidad o la ilegalidad (situación en la que se encontrarían unos 150 mil como mínimo según el citado informe), situaciones diversas que ofrecen una variedad de formas concretas que requerirían un detenimiento mayor del que aquí se pretende.

Nuestro propósito es algo más modesto, indagar en la relación entre la acumulación de capital y el fenómeno inmigratorio en la España actual y explorar la necesaria forma conflictiva que adopta este fenómeno a través de sus expresiones políticas e ideológicas. Vamos a ello.

La inmigración y la xenofobia contemporáneas son fenómenos que hunden sus raíces en la naturaleza capitalista de las sociedades. Históricamente se han dado, pero sus rasgos actuales tienen que ver con el desarrollo capitalista. Cuando salen, mientras se trasladan y hasta que llegan, las personas migrantes son acompañadas por el capital.

Desde los inicios del siglo XXI el capital español demanda la fuerza de trabajo inmigrante. En el año 2023, según datos de la Encuesta de Población Activa, el número de personas extranjeras ocupadas ascendió a 3,84 millones que suponían el 18,4 del total de la población ocupada (el dato más bajo de los últimos 20 años es el 12,6% de 2014).

La causa principal de este fenómeno inmigratorio hay que buscarla en los cambios en la acumulación de capital que afectan a la fuerza de trabajo en dos aspectos. En su oferta, estableciendo una nueva ley de población3 (recuérdese que 1950-1980 España era un país de emigrantes) y, en su demanda, planteando nuevas exigencias de un determinado tipo de fuerza de trabajo.

En el caso de España, el crecimiento demográfico negativo de los nacionales junto al progresivo agotamiento de las reservas laborales tradicionales (la población agraria y las mujeres) termina produciendo la escasez de fuerza autóctona de trabajo. Desde 2012 (19,7 millones) la población activa española disminuye y sólo la incorporación de la población extranjera permite la suficiente oferta de fuerza de trabajo que requiere la acumulación española de capital. En 2015 se inicia, y no ha desaparecido, el crecimiento natural negativo, es decir mueren más personas que nacen. Así, mientras la población nacional en edad de trabajar se redujo en un millón de personas desde 2002 hasta 2022, la extranjera aumentó en más de 4 millones. En 2023 la población extranjera ascendió a 6,1 millones (12,7% del total).

En cuanto a la demanda de fuerza de trabajo del capital español, la inmigración transnacional no solo es una fuente sino que sus condiciones de venta son muy apetecibles para el capital. Según el estudio del ministerio, la integración laboral de los inmigrantes es insuficiente: se sitúa mayoritariamente en puestos elementales, con sueldos sensiblemente inferiores (hasta un 40 por ciento menos), peor contratación (mayor verbalidad, mayor temporalidad, mayor parcialidad), y condiciones inferiores (mayores jornadas, mas horas extras efectuadas y menos pagadas); empleándose en los siguientes sectores: servicio elementales (servicio doméstico, personal de limpieza o vendedores ambulantes), servicios personales (cuidados y dependencia), comercio, manufacturas, instalaciones y montajes, y agricultura. Algunos de estos sectores solo son viables gracias a la sobreexplotacion de la mano de obra inmigrante, incluso ilegal y la ayuda estatal. Un ejemplo es la agricultura del plástico, otro el servicio doméstico o los servicios de cuidados.

Si mañana el ejército laboral inmigrante (4,6 millones, 19,3% del total) abandonara al capital español, éste no tendría mano de obra, ni siquiera con los parados, para seguir funcionando. Algunos sectores y territorios atravesarían dificultades, y algunas empresas cerrarían porque su viabilidad descansa en las ayudas estatales y en la sobreexplotación de la fuerza foránea de trabajo. Estos capitalistas ven con buenos ojos a la inmigración, pero no tan bien su promoción ciudadana (preferibles sin papeles).

Esta necesidad que tiene el capital español de la fuerza inmigrante de trabajo tenderá a agravarse, si no media una crisis, una guerra o cualquier otro fenómeno que reduzca drásticamente el empleo. Además, será cada vez más generalizada por sectores, territorios y tipos de empresas, pues la escasez de fuerza de trabajo ya no solo afectará a determinadas ocupaciones. Es más la reproducción ampliada del capital exige en mayor medida la compraventa de la fuerza de trabajo -también la inmigrante- por su valor. De tal forma que no solo la integración en el mercado laboral, sino también al sistema educativo4, de la población extranjera se convertirá en un reto para el futuro de la sociedad española, pues a ello apunta el desarrollo del capital. Y con ello, la población inmigrante en España habría de avanzar en su condición ciudadana5 (regularización, papeles para permanecer, para trabajar, para residir, nacionalidad).

De hecho, el representante político del capital social, el estado, lleva tiempo poniendo el foco en el asunto inmigratorio y las ideologías que le rodean como el racismo o la xenofobia. En el caso español la inmigración da nombre a un ministerio, que tiene una Secretaría de Estado de Migraciones a la que corresponde elaborar y desarrollar la política del Gobierno en materia de extranjería, inmigración y emigración6. El pasado julio el gobierno aprobaba el nuevo Marco Estratégico de Ciudadanía e Inclusión contra el Racismo y la Xenofobia (2023-2027), que responde al compromiso de la Unión Europea de tener planes específicos renovando estrategias aprobadas en 2011 y 2014. En diciembre, la Unión Europea firmaba, tras cuatro años de discusiones entre países, el Pacto sobre Migraciones y Asilos. Por su parte, las Naciones Unidas comenzaron a sentar las bases de una amplia cooperación internacional en cuestiones relacionadas con la migración en dos Diálogos de Alto Nivel sobre Migración Internacional y Desarrollo, celebrados en 2006 y 2013, que culminaron en la Cumbre de las Naciones Unidas para los Refugiados y los Migrantes de 2016. En 2018 unos 150 países firmaron el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

Todo este papeleo y reuniones, más allá de su discutible efectividad, vienen a poner de manifiesto que la inmigración transnacional es un tema que preocupa a los estados, y ello porque atender a esta cuestión es una necesidad para el capital. Este es el vector principal en la dinámica de la inmigración. Ahora bien, este movimiento no es lineal, adoptando avances y retrocesos conforme a la confrontación entre posiciones proderechos humanos y posiciones racistas o xenófobas, cuya raíz está en el enfrentamiento de clases.

Las posiciones proderechos están representadas por las organizaciones de los propios inmigrantes caso de los sindicatos de manteros, de las asociaciones y partidos que les incluyen como exponentes de los derechos humanos o de los sindicatos que les integran como extensión de la relación de solidaridad que caracteriza a la clase obrera consciente, que proclama la unidad de los trabajadores más allá de sus diferencias de raza o nación, entre otras. Además, cuentan con un ambiguo aliado, el estado, que expresa la necesidad del capital total de la sociedad actuando en consecuencia.

Pero, tienen enfrente la reacción xenofoba y racista. Estas ideologías expresan los intereses de los capitales en retroceso cuya supervivencia descansa en la explotación más salvaje y despiadada, que reclaman la inmigración pero con pocos derechos. También se nutre de sectores de la clase obrera con una bajo nivel de conciencia, bien porque compitan con la inmigración en el acceso al empleo o a los servicios públicos, bien porque le atribuyen la degradación de los barrios y la inseguridad ciudadana. Además, conectan con grupos de población identificados con aspectos reaccionarios que cuestionan la igualdad de derechos entre las personas según sus diferencias de ingresos, edad, sexo, nación, raza, religión o ideología, entre otras.

Esta reacción frente al lento, pero ineluctable, avance de los derechos de los inmigrantes está aumentando. Así lo pone de manifiesto el apoyo electoral que están recibiendo los partidos que enarbolan el racismo y la xenofobia. También el incremento de los delitos de odio en 2023 (33 %) hasta situarse en 1600 incidentes que supusieron 712 detenciones, de los que 604 y 235, respectivamente, correspondieron a delitos por racismo y xenofobia, según datos del Ministerio de Interior. Cuando no el espectáculo lamentable que ofrecen algunos aficionados en campos de fútbol realizando alusiones a la raza o color de piel de las personas que intervienen en el juego. Por último, sin pretender agotar las manifestaciones racistas y xenófobas de la sociedad española, los asentamientos chabolistas alrededor de la agricultura del plástico en Andalucía desde hace 25 años, denunciados por la ONU.

Sin embargo, y a pesar de los lentos progresos legislativos (la ley antirracista lleva tiempo en el cajón), y políticos (fraccionamiento político y funcional del estado que juega en contra), hay signos de cambio en determinados ámbitos. Uno es el mediático. La publicidad de algunos episodios racistas como el trato policial a dos personas negras en el barrio de Lavapiés. Así como el eco que despiertan los ataques racistas a deportistas, específicamente futbolistas. El mundo del futbol, es otro ámbito donde la cuestión se está moviendo, los jugadores de color más destacados empujan contra el racismo, caso del brasileño Vinicius. O la suspensión del partido Sestao-Majadahonda donde el portero senegalés Cheick Sarr se enfrentó a los aficionados que le insultaban provocando la retirada de su equipo; ante lo que la Federación dio por victorioso al Sestao, condenó a 2 partidos a puerta cerrada y 6 mil euros de multa al Sestao, y a dos partidos de suspensión a Cheick. Por no hablar de las manifestaciones barcelonesas de inmigrantes contra la Ley de Extranjería o las protestas laborales de las inmigrantes en la recolección de la fresa onubense, por citar algunas.

Todo esto pone de manifiesto que actualmente asistimos a una agudización del enfrentamiento entre las posiciones que defienden la mejora de las condiciones de vida de las personas migrantes y los que se muestran contrarios a ello, sin visos de amortiguarse a menos que haya cambio sociales y campañas concienciadoras al respecto.

En tanto no haya una sociedad que haga innecesario el forcejeo permanente para alcanzar la igualdad de derechos de las personas, estamos abocados a participar, consciente o inconscientemente, en la lucha migracionista de clases, con el fin de la plena integración laboral y la plena condición ciudadana de los inmigrantes. Ya está ocurriendo, y esto se incrementará en los próximos tiempos, con el permiso de los 4 jinetes del Apocalipsis.

Desde este punto de vista, prepararse para actuar libremente, esto es, con conocimiento de causa de las decisiones que se adoptan, nos parece necesario de cara a evitar quedar envueltos en la inercia populista que nos aleje del género humano que es la Internacional, como dice el himno de la clase obrera. De otra manera, tenemos pendiente abordar el análisis concreto de la situación concreta, que diría Lenin. Pues eso.


1Véase el Prólogo a la Contribución de la Crítica de la Economía Política de Karl Marx, https://www.marxists.org/espanol/m-e/1850s/criteconpol.htm

2Informe sobre integración de la población extranjera en el mercado laboral, 2022. Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. (https://www.inclusion.gob.es/oberaxe/es/publicaciones/documentos/documento_0141.htm)

3En el sentido que lo plantea Karl Marx en su capítulo XXIII sobre la acumulación de capital del primer tomo de El capital.

4Según el estudio del ministerio, el abandono escolar entre la juventud extranjera duplica al de la española.

5Para un desarrollo más amplio y riguroso de esto véanse los planteamientos del Centro para la Investigación de la Crítica Práctica (https://cicpint.org/es) y, particularmente Del capital como sujeto de la vida social enajenada a la clase obrera como sujeto revolucionario del profesor Juan Iñigo Carrera.

6Real Decreto 497/2020, de 28 de abril, artículo 5.

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